Cientos de personas se concentran en Tel Aviv, superando el límite marcado por el ejército tras una petición al Supremo. Los agentes reprimen la protesta a empujones

Solo podían ser 150, tras una petición al Tribunal Supremo para conciliar el derecho de manifestación con el límite a las concentraciones (50) por los misiles de Irán y Hezbolá, pero varios cientos más han acabado concentrándose este sábado en Tel Aviv, en la mayor manifestación en Israel contra la guerra que lanzó en Irán junto con EE UU. Al igual que la semana pasada, cuando solo reunió a decenas, la policía ha intervenido para dispersarla, con 17 arrestos y empujones gratuitos. Los manifestantes mantuvieron el tipo hasta que la realidad del conflicto se impuso: una alerta a móviles ha anunciado la inminente llegada de un proyectil iraní y tanto participantes como policías han buscado refugio en un aparcamiento subterráneo.

Hasta entonces y durante hora y media, los manifestantes han mostrado pancartas y coreado lemas como “Basta de guerra perpetua”, “Solo la paz traerá seguridad”, “Detengamos la matanza”, “No hay guerras justas” o “Vuestro Gobierno de sangre, nuestro dinero”. Dos grupos dominaban la protesta: uno de reciente creación, la organización Omdim Beyahad, que aboga por la coexistencia entre judíos y árabes; y Hadash, el partido árabe de inspiración comunista que recibe miles de votos judíos.