Influencia política y económica es lo que buscan los inversores que se han hecho con ‘FT’, ‘The Economist’ y ‘The Daily Telegraph’
Tres cabeceras históricas de la prensa británica están ya en manos de inversores extranjeros. El Financial Times (FT) fue adquirido en 2015 por el grupo mediático japonés Nikkei, que pagó a la compañía Pearson 844 millones de libras (unos 975 millones de euros al cambio actual). Axel Springer, propietario de medios legendarios como Bild o Die Welt,...
pero también de nuevos formatos digitales como Politico o Business Insider que han revolucionado con aire fresco y éxito el panorama internacional periodístico, se ha comprometido a pagar 575 millones de libras por The Daily Telegraph, el diario referencia de los conservadores británicos. Finalmente, el multimillonario canadiense Stephen Smith, a través de su compañía financiera Smith Financial, se ha comprometido a comprar un 26,9% de las acciones del prestigioso semanario The Economist a Lynn Forester de Rotschild, de la famosa dinastía de banqueros, por una cantidad que no ha sido desvelada pero rondaría entre 300 y 400 millones de libras.
¿Qué tienen en común las tres adquisiciones? Los inversores han entendido desde un primer momento el valor global de estos tres medios de comunicación (un valor todavía más potencial que real en el caso del Daily Telegraph), en un mundo cada vez más competitivo y fragmentado. El FT o The Economist son desde hace décadas una referencia inesquivable de políticos y financieros de todo el mundo, y su capacidad de influencia y de convocatoria para la organización de eventos (y por tanto, ocasiones para establecer contactos), así como su peso editorial, les convierte en una apuesta con un atractivo infinitamente más complejo que el mero beneficio económico.







