El alimento mexicano se ha convertido en una alternativa para sustituir al pan en las misiones de la NASA debido a las pocas migajas que deja

Para su viaje de 10 días alrededor de la Luna, la tripulación de Artemis 2 se ha llevado de comer brisket de res, macarrones con queso, quiche de vegetales, cuscús, cinco tipos de salsa picante y 58 tortillas. La NASA ha compartido el menú de la misión, que responde a criterios muy específicos, como que los alimentos deben ser fáciles de preparar y consumir en microgravedad, no dejar partículas y mantenerse en buen estado durante todo el vuelo.

Las tortillas de harina se han convertido en un alimento imprescindible para las misiones de la NASA desde 1985, cuando Rodolfo Neri Vela, el primer astronauta mexicano en ir al espacio, pidió que se incluyeran en el menú de la misión STS-61B. Durante el viaje, sus compañeros se percataron de que, a diferencia del pan tradicional, las tortillas no dejaban migajas y también podían usarse para preparar sándwiches, hamburguesas y para complementar otros alimentos.

De acuerdo con los expertos, la microgravedad complica la limpieza de la nave y las partículas de comida pueden terminar incrustándose en el equipo. Además, las tortillas han sido valoradas por su aporte nutrimental, la saciedad que brindan, el poco espacio que ocupan y su larga durabilidad, puesto que no requieren refrigeración. Estas características hicieron que las tortillas sustituyeran al pan tradicional en las misiones espaciales de forma definitiva. Sin embargo, se trata de una receta modificada por la NASA para disminuir el pH y evitar la formación de moho para misiones de mayor duración. Otra opción que se suele utilizar es el pan plano tipo pita.