Una asociación recoge firmas para un referéndum independentista en el bastión conservador del país, gobernado por los liberales

En plena guerra arancelaria y entre amenazas de Donald Trump de convertir a Canadá en el Estado 51 de Estados Unidos, los canadienses asisten atónitos al apadrinamiento por parte del entorno del mandatario de un movimiento separatista minoritario en la provincia de Alberta. Reuniones secretas con representantes del Departamento de Estado de Estados Unidos, el ...

respaldo abierto de figuras del movimiento MAGA (el lema trumpista de Make America Great Again) y la posibilidad de un referéndum en otoño ―para el que ya se recogen firmas― dibujan un escenario en el que muchos ven la alargada sombra de la injerencia extranjera.

Situada en el oeste de Canadá, Alberta posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo, solo por detrás de Venezuela, Arabia Saudí e Irán. La provincia es el bastión conservador de un país gobernado por los liberales desde hace más de 10 años, la de mayor PIB per capita y una gran aportadora a las finanzas federales. Sin embargo, las políticas energéticas y ambientales impulsadas desde Ottawa han generado una tensión creciente entre la provincia y el Gobierno federal, en una relación que algunos albertanos consideran extractiva.