La inmobiliaria avanza en el proceso de traspaso al fondo canadiense de los pisos entre los que se encuentran antiguas casas protegidas del Ayuntamiento de Madrid
El proceso de venta de las viviendas de alquiler de Fidere, inmobiliaria propiedad de Blackstone, al fondo canadiense Brookfield avanza y parece que se puede cerrar en menos de un mes. Fidere ha comunicado a Bolsas y Mercados Españoles (BME) que ha convocado junta de accionistas el 27 de abril en el que como punto más relevante se encuentra la aprobación del traspaso. Actualmente, esa cartera está compuesta por más de 5.100 casas, entre las que se encuentran los pisos protegidos que Blackstone
tml" data-link-track-dtm="">compró al Ayuntamiento de Madrid en 2013.
Blackstone encargó a las consultoras JLL y Eastdil (compañía recientemente comprada por Savills), la venta de la cartera de viviendas de Fidere. Esta última empresa es una socimi (sociedad cotizada de inversión en el mercado inmobiliario) en la que el fondo estadounidense agrupa 5.157 casas de su propiedad, según aparece en las cuentas consolidadas de la empresa de 2025. En las últimas semanas se ha conocido que la firma de Nueva York estaba en negociaciones avanzadas con el fondo canadiense Brookfield para traspasar ese portfolio, en una operación de la que no ha trascendido el importe, aunque Fidere lo tiene valorado en 1.302 millones, según la última tasación realizada a finales del pasado año.






