El presidente estadounidense asegura que autorizó la llegada del buque que lleva 730.000 barrilles de crudo y enfatiza que no tiene problemas con que otros países ayuden a La Habana

El buque con bandera rusa Anatoly Kolodkin, que zarpó hace 20 días del puerto ruso de Primorsk cargado con más de 730.000 barriles de crudo, ha llegado este lunes al puerto cubano de Matanzas, en la costa norte de la isla caribeña, después de que Estados Unidos flexibilizara el bloqueo que mantenía desde hace meses sobre la isla, sumida en una crisis energética, con constantes apagones de electricidad y racionamiento de combustible.

La llegada del carguero ha sido confirmada este lunes por el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Su carga de petróleo supone un alivio inmediato para la isla, que se encuentra al borde del colapso económico y sumida en una crisis humanitaria por la escasez de todo tipo de productos debido al embargo estadounidense.

“En estos momentos el barco espera su descarga en el puerto de Matanzas, a unos 100 kilómetros de La Habana”, indica el comunicado difundido por las autoridades rusas, que describe el cargamento del petrolero como “suministros humanitarios”. Peskov sugirió que el Gobierno ruso había obtenido el permiso de Washington para enviar el carguero con la ayuda al país caribeño. ”Este asunto se planteó con antelación durante los contactos con nuestros socios estadounidenses", declaró ante la prensa. El portavoz ruso enfatizó que el “brutal bloqueo pone en peligro los sistemas de soporte vital y la generación de electricidad” e impedía que los cubanos prestaran servicios médicos. “Rusia considera su deber no permanecer impasible y brindar la asistencia necesaria a nuestros amigos cubanos”, añadió Peskov.