Fotografía de archivo que muestra una refinería cerca de Umm Quasar en Basora, Irak. EFE/ALAA AL-SHEMAREE
Madrid (EFE).- El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán que hizo saltar por los aires la aparente calma de los mercados financieros cumple un mes, periodo en el que el barril de petróleo brent se ha disparado un 55 %, hasta los 112 dólares.
La incertidumbre ha marcado las últimas semanas, en las que se ha confirmado el escenario más temido por los mercados, el de un conflicto prolongado en el tiempo. Este contexto ha impulsado al alza los precios del petróleo y del gas ante los daños en infraestructuras energéticas y el riesgo de una menor oferta a nivel global.
El barril brent, el crudo de referencia europeo, se ha disparado un 55,31 % desde el inicio del conflicto, y ha llegado a estar cerca de los 120 dólares. El crudo de referencia en Estados Unidos, el West Texas Intermediate (WTI), ha subido un 48,67 % y roza los 100 dólares, su máximo desde mediados de 2022.
En paralelo, el gas se ha revalorizado más del 70 % hasta los 54,155 euros por megavatio hora.







