El Baskonia puede con el Hapoel (118-109) y el Valencia cae tras dos prórrogas contra el Partizán (110-104)

En un duelo en el que el Barça casi solo escuchó los cánticos de su afición, toda vez que el club limitó las entradas para los socios para evitar que las gradas se llenaran de hinchas rivales como ocurre en ocasiones, el equipo respondió con el triunfo tras una prórroga sobre un rival directo como el Estrella Roja (92-88), paso hacia delante para estar en los playoffs.

Aunque comenzó de forma accidentada el envite, pues se retrasó media hora porque las camisetas de repuesto del Estrella Roja llegaron en avión y tarde (después de que las usadas en el envite anterior ante el Baskonia se estropearan en la lavandería), el Barça se presentó con el mono de trabajo, enfocado en la defensa frente a un rival físico de piernas y muñeca. Siempre bajo la dirección de Miller-McIntyre, un mago con el balón en las manos, salpimentado por Nwora desde la periferia y musculado por Moneke y Bolomboy en el poste bajo. Ellos y Rivero, que sumó nueve puntos de carrerilla, pudieron con la resistencia de Vesely y Punter para cerrar el cuarto entre estrecheces (18-20).

Siguió sin mostrar fisuras en el ejercicio defensivo el equipo azulgrana, revitalizado por Parra y de nuevo impulsado por Punter, equipo en combustión por momentos (35-28). Pero el Estrella Roja volvió a tirar de físico, a correr sin parar, y llevó el envite al entreacto con una ventaja mínima (42-40) para el Barça.