El Gobierno desglosa el registro oficial, con más de 130.000 desaparecidos desde 2006: el 33% no ha tenido ningún tipo de “actividad” tras su desaparición, el 31% sí ha tenido actividad y el 36% son entradas con datos “insuficientes”

México ha presentado este viernes un desglose del registro oficial de personas desaparecidas, tema delicado donde los haya, símbolo de un país sometido a niveles desatados de violencia desde hace dos décadas. Esperado desde hace meses, el Gobierno, que dirige Claudia Sheinbaum, ha dado el primer paso en un terreno resbaladizo, con un objetivo tan claro como polémico: convencer de que la cifra de más de 130.000 personas desaparecidas que muestra el registro oficial rebasa por mucho la realidad. El problema es serio, pero no de la magnitud que se pensaba. El registro tenía problemas, defiende el Ejecutivo, de ahí el cribado llevado a cabo.

La polémica viene de largo y bebe de la desconfianza de los colectivos de familiares de personas desaparecidas, que creen que cualquier modificación del registro podría sacar de la lista casos reales, por error o puro dolo. El Gobierno descarta este tipo de posibilidades. Sheinbaum ha destacado precisamente el trabajo conjunto con los colectivos de personas desaparecidas. Según ha podido saber EL PAÍS, la Secretaría de Gobernación convocó este jueves a representantes de colectivos para explicarles el desglose de las cifras. De los 130.000 registros, el 33% no ha tenido ningún tipo de “actividad” tras su desaparición, el 31% sí ha tenido actividad y el 36% son entradas con datos “insuficientes”.