Las declaraciones de Trump sobre la apertura de un diálogo provocan reacciones diversas en la población de Irán, entre el temor, la esperanza y la incertidumbre

El pasado lunes, Donald Trump anunció negociaciones con Irán y, al mismo tiempo, dejó en suspenso el ultimátum con el que había amenazado con atacar plantas eléctricas e infraestructura clave si no se reabría el estrecho de Ormuz. La noticia generó en la República Islámica una mezcla de escepticismo y cautela entre los analistas y la opinión pública. ...

Las experiencias previas llevan a muchos iraníes a temer un aumento de los enfrentamientos militares. Hamid, enfermero y residente en Teherán, comenta: “La vez pasada Trump también dijo que estaban negociando y que la República Islámica buscaba un acuerdo”. Él interpreta que “[los estadounidenses] quieren ganar tiempo y prepararse para más ataques”.

Sasan, arquitecto y residente en Teherán, cuestiona las condiciones planteadas por Estados Unidos, como el desmantelamiento de los sitios nucleares iraníes y la reapertura del estrecho de Ormuz. Con ironía, se pregunta: “Si ceden, ¿cómo responderán ante sus seguidores más radicales?”; y vaticina que “la obstinación del régimen islámico en sus posturas probablemente intensificará el conflicto”.