El presidente de Estados Unidos sostiene que hay un diálogo abierto “constructivo” que continuará esta semana. Teherán lo niega e Israel guarda silencio

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a abrir la perspectiva de una solución negociada a la guerra en los próximos días. A solo unas horas de que expirara el ultimátum que dio este fin de semana a Teherán para abrir el estrecho de Ormuz, ha anunciado un aplazamiento de cinco días a posibles ataques de sus fuerzas contra la infraestructura energética de Irán. También ha asegurado que se desarrollan contactos con Teherán y ya existen quince “importantes puntos de acuerdo” con el régimen. Pero Irán niega que existan conversaciones, y atribuye los comentarios de Trump a un intento de ganar tiempo para reducir los precios de la energía.

“Me complace informar de que Estados Unidos y Irán han mantenido, durante los últimos dos días, conversaciones muy positivas y productivas”, ha señalado el republicano en un mensaje en su red, Truth Social. El mandatario estadounidense afirma que la decisión está “sujeta” al “éxito de las conversaciones” mantenidas, según él, entre Washington y Teherán, y en las que ya hay “importantes puntos de acuerdo”.