El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado una reunión entre una delegación de su Gobierno e Irán la semana próxima para retomar las interrumpidas negociaciones nucleares, apenas cinco días después de haber bombardeado, el fin de semana pasado, las instalaciones nucleares de ese país. El republicano ha llegado a apuntar la posibilidad de que en esa cita Teherán “firme un acuerdo” para renunciar al enriquecimiento de uranio, un aspecto que hasta ahora Teherán ha rehusado comprometer.

“Vamos a hablar la semana próxima con Irán. Puede que firmemos un acuerdo. No lo sé”, ha revelado Trump durante su rueda de prensa al cierre de la cumbre de la OTAN que se ha celebrado este martes y miércoles en La Haya. El presidente no ha precisado en dónde tendrían lugar esas conversaciones. Las rondas anteriores se habían desarrollado en Omán sin lograr avances significativos: Washington exigía el fin absoluto del enriquecimiento de uranio iraní; Teherán, que sostiene que sus actividades en ese terreno no buscan producir armamento, se negaba a ello.

La agenda de la reunión en La Haya no preveía tratar la crisis que se desató cuando Israel atacó objetivos militares y nucleares en Irán el pasado día 13. Teherán respondió a los ataques con lanzamientos de misiles y Trump acabó ordenando el bombardeo de las instalaciones nucleares en Fordow, Natanz e Isfahán. Pero aunque no figurase en el programa oficial, el presidente estadounidense sacó a relucir la crisis casi en cada una de las declaraciones públicas que realizó desde su partida hacia La Haya.