El Gobierno se compromete a ampliar hasta 1983 el reconocimiento y la compensación a los muertos en defensa de la democracia
La cuarta reforma de la Constitución desde 1978 ya está en marcha. Será más bien un retoque para permitir que la isla de Formentera pueda elegir un senador propio y no conjuntamente con Ibiza. El pleno del Congreso la aprobó este jueves por el método exprés de tramitación única y ahora queda pendiente de la ratificación del Senado. Como todas las reformas de la ley fundamental, requería del apoyo de al menos tres quintos de la Cáma...
ra baja (210 diputados), listón que superó holgadamente, ya que solo Vox votó en contra.
La levísima reforma consistirá únicamente en agregar en el apartado tercero del artículo 69 de la Constitución el nombre de Formentera (11.000 habitantes) a la relación de islas con derecho a elegir un senador propio. Hasta ahora es la única de los archipiélagos de Baleares y Canarias que no tiene reconocido ese derecho. La demanda había sido respaldada por unanimidad tanto en las instituciones de la isla como en el Parlamento balear.
La propuesta recogió 272 votos a favor, frente al rechazo de Vox y la abstención del PNV. Los nacionalistas vascos negaron su apoyo en protesta por la decisión de la Mesa del Congreso, con el consenso de PSOE y PP, de impedir la tramitación varias enmiendas que pretendían aprovechar la ventana abierta por la iniciativa sobre Formentera para plantear otras reformas de la ley fundamental, como el reconocimiento del derecho de autodeterminación, limitar la inviolabilidad del Rey o suprimir el artículo 155, que permite a la Administración central intervenir una comunidad autónoma. “Es un atropello democrático”, denunció el diputado peneuvista Mikel Legarda. “Lo que más descalifica a una democracia es no dejar hablar, sin perjuicio de que luego cada uno vote lo que quiera”.






