Instituciones como el British Museum o la National Gallery de Londres son gratuitas desde 2001

En una ciudad donde el billete de metro mínimo cuesta 3,50 euros y cualquier establecimiento cobra al menos cuatro euros por un café, que puedan contemplarse aún de modo gratuito los mármoles del Partenón, en el British Museum; La Venus del Espejo de Velázquez en la National Gallery...

; o la Ofelia del prerrafaelita John Everett Millains en la Tate Britain supone un aliciente para seguir dando una oportunidad a Londres.

El Gobierno laborista de Keir Starmer, apurado por unas cuentas cada vez más ajustadas en todos los ministerios, se plantea ahora volver a cobrar a los turistas la entrada a los museos nacionales, una iniciativa que ha comenzado a generar una polémica considerable en el mundo de las artes.

La ministra de Cultura, Lisa Nandy, ha admitido que su departamento “explora las oportunidades potenciales que implicaría cobrar a los visitantes internacionales la entrada en los museos”. La idea ha partido de un informe independiente llevado a cabo hace escasos meses por Arts Council England, la entidad pública liderada por la baronesa Margaret Hodge, que se dedica a financiar y patrocinar las iniciativas artísticas de Inglaterra a través del presupuesto y de los ingresos generados por la Lotería Nacional.