Con esta medida, que no afecta a los residentes en Roma, las autoridades esperan recaudar seis millones de euros

A partir de febrero de 2026 los turistas tendrán que pagar dos euros para visitar la famosa Fontana de Trevi en Roma. Lo ha confirmado este viernes el alcalde de la Ciudad Eterna, Roberto Gualtieri, en una rueda de prensa. La idea, que el ayuntamiento llevaba tiempo barajando, es poner coto al turismo de masas y controlar las aglomeraciones de visitantes que se generan cada vez con mayor frecuencia en los alrededores de este imponente monumento, que es el más visitado de la capital italiana, después del Coliseo. El acceso seguirá siendo gratuito para los residentes de la ciudad.

El concejal de Turismo de Roma, Alessandro Onorato, ha defendido esta medida en varias ocasiones y ha abogado por “una experiencia única, especial y serena a todos los visitantes”, que además permita “proteger un monumento extraordinario”. La administración local defiende la introducción de una entrada de pago para acceder al recinto de la Fontana de Trevi para favorecer que la visita sea más agradable y tranquila, en comparación con el caos actual, debido a las aglomeraciones que se forman a lo largo de la jornada.