El ganador de 15 grandes, de 50 años, reaparece públicamente en un torneo virtual y asegura que su intención es competir en el primer ‘major’ de la temporada, del 9 al 12 de abril

Fueron apenas nueve golpes. Un driver, dos maderas tres, un sandwedge, un chip y cuatro putts. Poco movimiento. Y no en un campo de golf real, sino en una combinación de un green físico y un simulador en una Liga virtual (TGL) en Florida. Pero suficiente, en cualquier caso, para afirmar que Tiger Woods volvió a jugar públicamente por primera vez desde que falló el corte en el Open Británico de 2024. Y para alimentar la gran pregunta que se hace el mundo del golf: ¿Jugará el próximo Masters de Augusta?...

Asoma el primer grande de la temporada, del 9 al 12 de abril, y la figura del mito se agiganta. Tiger cumplió en diciembre 50 años y se recupera de su séptima operación de espalda, el pasado octubre, parte de un historial médico que recoge también un puñado de intervenciones de rodilla y un accidente de tráfico en 2021 que le destrozó la pierna derecha y casi le cuesta la vida. Nada hace pensar en un regreso salvo que el paciente es Tiger Woods, tantas veces resucitado, y que el escenario de su posible vuelta es Augusta, allí donde se ha vestido cinco veces como ganador de la chaqueta verde, la última en 2019 para atrapar su 15º grande en otra resurrección imposible.