Estudiantes de Magisterio valoran positivamente las huelgas para visualizar los déficits del sector y se reafirman en la elección de profesión
“El sistema educativo está muy mal: ratios altas, niños con más dificultades, sueldos bajos, padres sobreprotectores… Si quieres ser maestro no es por el sueldo o las vacaciones, sino porque amas el trabajo. Si buscas dinero o fama coges otra profesión. Pero se...
nos tiene que cuidar porque estamos educando el futuro. Las cosas siempre han estado mal, pero ahora lo que pedimos son mejores condiciones”. No son declaraciones de uno de los miles de profesores que la semana pasada se manifestaba por las calles catalanas. Se trata de Txell, una alumna de 1º de Educación infantil de la Universidad Autónoma de Barcelona, que a pesar de la juventud y virginidad profesional tiene muy claro el futuro que le espera y las dificultades con las que se topará en pocos años.
En las últimas semanas ha estallado un conflicto con el colectivo de profesores, que reclama subidas salariales y mejoras en las condiciones del día a día en las aulas. Se trata de un malestar que se ha ido cociendo en los últimos años y que en febrero afloró con una huelga masiva, que se replicó la semana pasada. Pero los titulares sobre los déficits del sistema público no han amedrentado los ánimos y la vocación de las futuras generaciones de maestros. La veintena de alumnos de la facultad de Educación de la UAB confirman ese espíritu idealista y reivindicativo de la juventud. “Las huelgas son necesarias, porque las condiciones son muy mejorables y si no damos el paso nosotros no lo hará nadie”, asegura Marko, estudiante de 2º de Educación primaria, También consideran que las huelgas han sido una oportunidad para visualizar la realidad del sector. “Hay mucha gente que no entiende las protestas, especialmente si no tienen hijos, pero es necesario visualizar el problema y cuanto más ruido, más caso te hacen”, añade Paula.






