Dos estudios publicados en ‘Nature’ agrandan las consecuencias económicas, sociales y ecológicas del cambio climático

Investigadores de la Universidad de Stanford (California, Estados Unidos) han hecho una analogía entre las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y la basura. Ambas son subproductos de actividades humanas. Ambas están generando serios problemas al planeta. Ambas provocan daños que se pueden cuantificar en dólares. Ambas hay que gestionarlas, pero ...

en ambas hay algunos que no pagan la factura y muchos otros que la sufren. Sobre esta comparación, desarrollada en Nature, la principal referencia de la ciencia, han construido un marco que permite estimar el coste del CO₂ casi a nivel individual. El trabajo también desvela el carácter acumulativo de su impacto: a los daños ya producidos por las emisiones del pasado, habrá que sumar los futuros, que se multiplicarán por 10.

“Cuando generamos basura, es ilegal tirarla donde queramos, porque hacerlo supone un coste para los demás”, recuerda Solomon Hsiang, coautor del estudio y profesor de ciencias sociales ambientales en la Escuela Doerr de Sostenibilidad de la universidad californiana. “Normalmente, pagamos a alguien para que se lleve nuestros residuos. Nuestro legado de emisiones de gases de efecto invernadero es similar, solo que nunca hemos pagado la factura y sigue generando intereses”, añade.