La Comisión Europea tiene previsto regular los hidrocarburos aromáticos MOAH al sospechar de efectos cancerígenos, aunque por ahora los límites son solo recomendaciones
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado la presencia de hidrocarburos aromáticos (denominados MOAH) en 65 productos de alimentación y ha encontrado que los nueve aceites de orujo de oliva examinados superan los niveles recomendados por la Comisión Europea. “La recomendación es no consumir aceite de orujo de oliva, porque tenemos sospechas de que hay un incumplimiento de los límites de sustancias que tienen un potencial acreditado de perjudicar la salud”, dice Enrique García, de la OCU. La Asociación Nacional de Empresas de Aceite de Orujo (ANEO) responde que “cumple rigurosamente con la legislación vigente” y que es “un producto seguro para el consumo”.
Los MOAH son hidrocarburos aromáticos con sólidas sospechas de tener efectos cancerígenos y genotóxicos, es decir, capaces de causar cáncer y alteraciones en el ADN si se consumen de forma habitual y prolongada. De hecho, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera “muy probable (99-100% de certeza) para los niños pequeños y probable (más del 66% de certeza) para otros grupos de edad que la exposición alimentaria presente a MOAH de tres o más anillos aromáticos, que están asociados con daños en el ADN y pueden causar cáncer, plantee posibles problemas para la salud humana”.






