El presidente andaluz resta importancia a Vox, minimiza las oportunidades del PSOE-A y pasa de puntillas sobre la situación de la sanidad pública

Ni PSOE ni Vox. La mayor amenaza que encuentra el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, para no revalidar su mayoría absoluta el próximo 17 de mayo está en la abstención de los suyos. Así lo ha afirmado el dirigente popular en las sendas entrevistas que ha ofrecido esta mañana en la cadena Cope, Onda Cero y la Ser, un día después de fijar la fecha de las elecciones autonómicas. La movilización de su electorado es lo que más preocupa a Moreno y para espolearlos, ha tirado del mantra que lleva repitiendo las últimas semanas: O estabilidad o lío. “O mayoría absoluta o el lío en el que está Sánchez y mis compañeros por no tener estabilidad”, ha dicho sobre los equilibrios del Gobierno de España con sus socios y los problemas para ser investidos de sus compañeros de partido en Extremadura, Aragón y Castilla y León.

En esa movilización –que es también el principal objetivo de los socialistas andaluces y del resto de formaciones a su izquierda, Por Andalucía, Adelante Andalucía y Podemos, que de momento acudirán a las urnas divididos–, además de espolear a sus propios votantes, Moreno tiene dos aspiraciones, como le ha reconocido a Àngels Barceló: “Mantener una parte del electorado del PSOE, que nos apoyó en pasadas elecciones y, si se puede, atraer a algunos de los votantes de Vox que han estado en el PP en otras ocasiones y que consideran que la estabilidad es un factor a tener muy en cuenta y que no consideran que pueda mejorar la situación política en Andalucía la entrada o el condicionamiento de Vox a un gobierno”.