Un órgano del Ministerio de Justicia rechaza la existencia de una trama de robo de recién nacidos en hospitales, pero apunta a los centros franquistas para madres solteras

El equipo de genetistas forenses que ha examinado las tumbas de recién nacidos presuntamente sustraídos en España ha publicado por primera vez sus conclusiones en una revista científica. Los cinco investigadores, del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF), destacan que sus datos cuestionan “la narrativa generalizada de un robo sistemático” en los hospitales y rechazan “la conjetura convertida en bulo de los 300.000 casos de bebés robados en España”. Sus resultados, recalcan, no desmienten el drama vivido en instituciones franquistas como las residencias para m...

adres solteras del Patronato de protección de la mujer, donde las mujeres, a menudo adolescentes, eran coaccionadas, incluso por sus propias familias, para entregar a sus bebés en adopción.

El nuevo estudio sirve para arrojar luz sobre el fenómeno de los bebés robados en España, donde se han mezclado tres historias independientes: los 30.000 niños tutelados tras la Guerra Civil (en su mayoría “huérfanos de guerra con padres muertos, presos, exiliados, clandestinos o desaparecidos”, según un auto de 2008 del juez Baltasar Garzón), las adopciones de hijos de madres solteras internadas en el Patronato franquista y el supuesto robo organizado de bebés en hospitales por todo el país entre 1950 y 1990. Esta última casuística, la mayoritaria en las denuncias investigadas, es la que rebate el equipo del INTCF, un órgano técnico adscrito al Ministerio de Justicia.