No es novedad que la capital de España se ha convertido en una de las ciudades favoritas de las clases pudientes de todo el mundo para vivir. Y la razón es tan sencilla como que darse la vida padre en Madrid es mucho más barato que en Londres, París o Nueva York

Madrid se ha convertido, casi sin querer, en un unicornio europeo: ese ejemplar rarísimo cuyo valor proviene precisamente de su excepcionalidad. Una ciudad idílica y, además, barata. Para los ricos, claro está. La revista inglesa

-dtm="">Monocle, que cada año publica su ranking de calidad de vida, calificó la capital española como la segunda ciudad más habitable del mundo en 2025, solo por detrás de París. En 2015, ocupaba el puesto 16. El salto no es menor. Madrid es, según la publicación, la mejor ciudad para la salud, gracias a “un equilibrio favorable entre vida laboral y personal y una comida deliciosa”.

Teniendo en cuenta que el salario mínimo en España es de 1.184 euros al mes y el mediano unos 1.600, para un madrileño común mantener un estilo de vida premium es directamente imposible. Los alquileres disparados, el precio de la vivienda, la cesta de la compra o la falta de plazas en escuelas infantiles públicas —sumado a las listas de espera en la sanidad—, hacen que la perspectiva cambie si uno se pone las gafas de las clases media y trabajadora. Sin embargo, vivir de lujo en Madrid cuesta bastante menos que hacerlo en las principales capitales, y además el clima acompaña. Por eso la capital española funciona hoy como un divertido parque temático para bolsillos con potencial financiero.