Imagen de archivo de Carmen Díez de Rivera con Santiago Carrillo en el bar del palacio de las Cortes. EFE/yv

Magdalena Tsanis

Madrid (EFE).- Su belleza nórdica y su trágica historia personal -supo que era hija ilegítima de quien fue mano derecha de Franco, Ramón Serrano Súñer, cuando estaba a punto de casarse con su medio hermano- han opacado la trayectoria política e intelectual de Carmen Díez de Rivera, una figura clave de la Transición.

La filóloga y escritora catalana Carmen Domingo (Barcelona, 1970) busca equilibrar la balanza con ‘La soledad fue el precio’ (Tusquets), una biografía, ganadora del Premio Comillas 2026, que destaca entre sus logros haber impulsado la legalización del PCE o haberse anticipado varias décadas en la defensa de las políticas medioambientales.

La vida de Díez de Rivera (Madrid, 1942-1999) ha inspirado novelas y columnas de Francisco Umbral, que le puso ese apodo de «musa de la Transición» que ella detestaba, pero aún quedaba mucho por conocer y divulgar sobre quien fue la primera directora de gabinete del presidente Adolfo Suárez -la única mujer en ese cargo hasta el día de hoy- y eurodiputada primero por el CDS y después por el PSOE.