El documental ‘Cómo se hizo Disneyland’ desvela los secretos del proyecto faraónico que el magnate empezó en construir a mano en uno de los momentos más delicados del estudio

Walt Disney tenía una obsesión: rediseñar el mundo. Empezó primero por la gran pantalla y produjo Blancanieves y los siete enanitos, el primer largometraje de animación sonoro y en color. Después pasó a la televisión. Pero no era suficiente, quería dar el paso a rediseñar la propia realidad. Con esa idea concibió en los años cincuenta

4667.html" data-link-track-dtm="">el primer parque de Disneyland. Ahora el documental Cómo se hizo Disneyland, estrenado en Disney+ y YouTube, utiliza entrevistas y vídeos de la época para revelar muchos de los secretos del proyecto faraónico que estuvo a punto de arruinarle a él y a todo el estudio en menos de un año.

La encargada de liderar esta labor casi arqueológica ha sido Leslie Iwerks, directora de documentales nominada al Oscar en 2007 por Recycled Life y nieta de Ub Iweks, colaborador de Walt Disney y responsable del emblemático diseño del ratón Mickey. La cineasta se sumergió en decenas de latas de 16 milímetros con las que se documentó la construcción y que, hasta ahora, habían permanecido olvidadas. Las mandó a restaurar y al revisarlas se percató de que en su mayoría contenían planos de las manos de los trabajadores confeccionando cada pieza del parque. De allí el título en inglés: Handcrafted, que en español significa “hecho a mano”.