El forense está llevando a cabo la autopsia del joven de 20 años este viernes
La investigación de los Mossos d’Esquadra para encontrar a James Gracey, el joven de 20 años desaparecido la madrugada del martes en Barcelona, permitió concluir que el joven había caído accidentalmente al agua. Unas imágenes grabadas por las cámaras de seguridad de la zona muestran de lejos al universitario estadounidense caminando solo hacia la zona del muelle y se le ve caer al agua, sin la intermediación de terceros, según fuentes policiales. En esa misma zona, junto a la playa del Somorrostro conlindante con el puerto olímpico, los buzos
ona.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/catalunya/2026-03-19/la-guardia-urbana-hallo-el-telefono-de-james-gracey-en-posesion-de-un-ladron-habitual-de-barcelona.html" data-link-track-dtm="">encontraron el cuerpo de Gracey sumergido a cuatro metros de profundidad.
Este viernes está llevándose a cabo la autopsia del joven en el instituto de medicina legal de Cataluña, para determinar de manera concreta las causas de la muerte. Su padre, el abogado Taras Gracey, se encuentra en Barcelona y ayer siguió en primera línea las labores de búsqueda en el mar, acompañado de los investigadores del caso, que en todo momento han mantenido a la familia informada del avance de la búsqueda.












