La actriz cumple 90 años este 19 de marzo, pero en vez de pasar sus últimos años “feliz y en paz”, como ella esperaba, lo hace denunciando al fallecido Eric Freymond, quien supuestamente habría malversado la mayor parte de su fortuna
La mítica escena de Ursula Andress en Agente 007 contra el Dr. No (1962) saliendo del mar canturreando, vestida con un biquini blanco y un cuchillo en el cinturón —ante la atenta mirada de
se-busca-un-nuevo-agente-007-pero-james-bond-siempre-sera-un-personaje-masculino.html" data-link-track-dtm="">un joven Sean Connery al que se le van subiendo las cejas a medida que va viendo más de cerca a esa mujer— es historia del cine. Las ventas de los bañadores de dos piezas se dispararon tras el estreno de la película y Andress se consagró oficialmente como la primera chica Bond, un título que en los últimos años han revalidado actrices como Halle Berry —también con biquini y cuchillo en el cinturón—, Eva Green o Monica Bellucci. Andress tenía 26 años cuando ganó el Globo de Oro gracias a ese papel y la actriz suiza cumple los 90 este 19 de marzo, pero, lejos de estar de celebración, lo que está es preocupada.
“Todavía estoy en estado de shock”, dijo el pasado enero al medio suizo Blick, tras presentar una denuncia contra su fallecido exrepresentante, Eric Freymond, por malversación de fondos. Según la denuncia penal, Freymond, administrador del patrimonio de la actriz desde 2017 hasta 2025, habría perdido 18 millones de francos suizos —casi 19,8 millones de euros de una fortuna total estimada en 21,8 millones de euros— a lo largo de varios años, mediante transacciones dudosas y sin informar jamás de ello a Andress. “Me eligieron deliberadamente como blanco. Durante ocho años me cortejaron y me sedujeron. Me mintieron sin escrúpulos y se aprovecharon de mi buena fe y mi confianza de una manera pérfida, incluso criminal, para quitarme todo”, lamentaba la actriz en declaraciones a Blick. “¡Y se aprovecharon de mi edad! Estoy muy triste. Esta sensación de impotencia es insoportable, me está matando”, aseguró tras confesar que le cuesta dormir y tiene ataques de ansiedad.






