Un ataque de Teherán daña la planta qatarí de Ras Lafar, la mayor infraestructura de exportación de gas licuado del mundo. El precio del ‘brent’ sube a 114 dólares
En poco más de dos semanas de guerra en Irán, el precio del gas natural ya se ha duplicado en Europa, devolviendo al continente los fantasmas de la crisis ucraniana. Este jueves, el precio de referencia en Europa, el contrato TTF negociado en Países Bajos, se ha disparado un 22%, después de los sucesivos ataques de Israel sobre un campo de gas explotado por Irán y, sobre todo, por la respuesta de Teherán sobre la terminal gasista de Ras Laffan. Esta es la mayor instalación de gas licuado (GNL) del mundo y proporciona en torno a una quinta parte de las exportaciones de esta materia prima, crítica para la generación eléctrica. El ataque directo a infraestructuras desde las dos partes supone un salto de magnitud en el conflicto, que los mercados están cotizando también en el precio del petróleo. El brent sube hasta un 5,1%, alcanzando casi los 113 dólares por barril.
La planta de Ras Laffan sufrió “daños extensos”, según Qatar Energy, tras una serie de ataques que provocaron incendios de gran magnitud. La planta suele producir alrededor de una quinta parte del suministro mundial, aunque estaba parada desde el principio de la guerra porque los barcos de gas licuado no pueden cruzar el estrecho de Ormuz. “Los daños implican que los problemas de los mercados de gas no se limitan a cuándo se reanudarán los flujos a través del estrecho de Ormuz, sino también a cuánto tiempo podrían durar los trabajos de reparación en dichas instalaciones”, explican los analistas de ING. Aún se desconocen, en todo caso, la magnitud del ataque y el alcance de los daños sobre la planta, y por lo tanto el tiempo que podrá tardar en recuperarse el suministro.














