La izquierda debe construir una alternativa que sitúe la libertad y la autonomía real de las musulmanas en el centro de cualquier propuesta
El debate sobre el velo integral —burka o niqab— vuelve periódicamente a la agenda española, casi siempre instrumentalizado. A veces como arma política contra el Gobierno; otras, como
l-niqab-en-espacios-publicos.html" data-link-track-dtm="">pretexto para discursos xenófobos. Frente a ello, es imprescindible recuperar una mirada basada en la igualdad, la dignidad y los derechos humanos.
La Constitución no es neutral ante la desigualdad: el artículo 1.1 sitúa la libertad y la igualdad como valores superiores; el artículo 10 reconoce la dignidad de la persona como fundamento del orden político; el artículo 14 garantiza la igualdad y la no discriminación, y el artículo 9.2 impone a los poderes públicos remover los obstáculos que dificulten la libertad y la igualdad efectivas.
La ocultación integral del rostro responde, sin duda, a presiones familiares, sociales, comunitarias y patriarcales que limitan la autonomía de las mujeres y condicionan su participación en la vida social.






