El progreso en la reducción de la mortalidad infantil de los primeros lustros de los 2000 se estanca debido a la crisis climática, los conflictos y la falta de financiación, según un grupo formado por varios organismos de Naciones Unidas, que alerta de que más de 100.000 niños fallecieron por desnutrición aguda. Prevén que los recortes del año pasado agraven la situación
En 2024, el último año con datos consolidados, murieron en el mundo alrededor de 4,9 millones de niños antes de cumplir cinco años, la mayoría por causas prevenibles, según un informe del Grupo Interinstitucional de la ONU para la Estimación de la Mortalidad en la Niñez (UN IGME, por sus siglas en inglés) publicado este miércoles. Casi la mitad, 2,3 millones, se produjeron en los primeros 28 días de vida, y dos regiones, África subsahariana y Asia meridional, concentran el 80% de todas las muertes.
Si las tendencias actuales continúan, se prevé que 27,3 millones de niños mueran de aquí a 2030, casi la mitad durante el primer mes de vida. La gran mayoría de estas muertes proyectadas se concentrarán en África subsahariana (16,8 millones) y Asia meridional (6,3 millones).
Los mayores avances en la reducción de la mortalidad infantil se registraron entre 2000 y 2015, período en el que hubo una gran inversión enfocada en reducir las muertes neonatales, infantiles y maternas. Sin embargo, este progreso extraordinario muestra hoy signos de estancamiento. Desde 2015, el ritmo de reducción de la mortalidad infantil se ha ralentizado en más de un 60%.








