El consejero de Agricultura, Òrcar Ordeig, reconoce que el foco de Collserola es excepcional al situarse en plena área metropolitana e impide batidas masivas
El consejero de Agricultura de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha alertado este martes de que faltan meses para acabar con el brote de peste porcina que -sin saber todavía de dónde procede- lleva desde noviembre infectando a los jabalíes de la sierra barcelonesa de Collserola. “Ya ha pasado el primer fin de semana con restricciones en la ciudad de Barcelona. Es una zona metropolitana y muy poblada. Ninguno de los 25 países que habían tenido brotes de Peste Porcina Africana (PPA) se había enfrentado a una situación como la que estamos sufriendo”, ha comenzado su discurso Ordeig.
“Ningún país ha salido de la situación en menos de un año. La media es de 14 meses desde que se encuentra el primer caso contaminado al último. No será rápido”, ha añadido. El consejero no se ha atrevido a marcar un calendario pero con una media de 14 meses el sector porcino sufrirá muchísimo ya que los mercados no se volverán a abrir en la zona -tal y como marca la normativa- hasta que pasan 12 meses del hallazgo del último animal contagiado. En el mejor de los casos, con el calendario en la mano -y si la estadística no falla- el último jabalí infectado podría localizarse en enero de 2027 y no se volverán a abrir los mercados para las granjas de cerdos de la zona hasta enero de 2028 (26 meses después que se detectara el primer caso en Cerdanyola).






