Piden ante la guerra en Oriente Próximo escuchar a líderes y expertos antes de tomar decisiones “radicales” y que la extensión “garantice la viabilidad económica”

Las grandes energéticas españolas están reivindicando el valor de sus activos energéticos como parte de la solución frente a la crisis energética provocada por los ataques de Estados Unidos e Israel en Oriente Próximo, que ha desatado a su vez una abrupta subida en los precios de petróleo, gas y electr...

icidad en los mercados internacionales y apunta a provocar una escalada inflacionaria sobre la economía en general.

Justo durante los días en los que más se han encarecido los precios por la guerra contra Irán, Iberdrola y Endesa han realizado pronunciamientos públicos a favor de la extensión de la vida nuclear en España como fuente de autonomía estratégica para evitar la dependencia exterior a los hidrocarburos y la exposición a la volatilidad de los mercados mayoristas. Unos pronunciamientos públicos que se dan, además, en pleno estudio por parte de los reguladores españoles de la prolongación de la vida útil de Almaraz hasta 2030. A día de hoy, el plan de cierre pactado entre Enresa, la empresa nacional de residuos radiactivos, y las propietarias de la planta atómica extremeña (Iberdrola, Endesa y Naturgy) determina que el cierre debe hacerse efectivo en 2027.