Cruce de cartas entre las dos principales eléctricas en España y el Gobierno para abordar el futuro de las centrales nucleares. Iberdrola y Endesa lanzaron a principios de junio una propuesta al Ejecutivo para replantear el calendario de cierre que se pactó en 2019 entre las partes y que implica la clausura de las siete centrales atómicas entre 2027 y 2035. Días después, a mediados de mes, la vicepresidenta Tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, recogió el guante y emitió una carta dirigida a Mario Ruiz-Tagle (CEO de Iberdrola España) y José Bogas (CEO de Endesa) como respuesta a su proposición. En el documento, al que ha tenido acceso EL PAÍS, se abre a una eventual revisión del calendario nuclear, siempre que se cumplan determinadas condiciones.
En primer lugar, Aagesen reitera que la prórroga no puede suponer un coste extra para los consumidores. En segundo término, que deben cumplirse los requisitos que determine el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en materia de seguridad nuclear. Y por último, considera imprescindible que se garantice la seguridad de suministro de acuerdo con las exigencias del operador del sistema eléctrico (Red Eléctrica).
A la carta de la ministra, los CEOs de Iberdrola y Endesa respondieron a finales de junio. De nuevo en este formato epistolar, las eléctricas contestan afirmativamente a las exigencias del Gobierno. Además de cumplir con los requerimientos de seguridad nuclear y de suministro, estiman que el actual calendario de cierre sí implicará un coste añadido para los consumidores, que se evitaría prolongando la vida de algunas centrales. Tanto Tagle (Iberdrola) como Bogas (Endesa) agradecen la rápida respuesta de la ministra y se ponen a su disposición. También le emplazan a un eventual encuentro.






