Tres víctimas de atentados de la banda en territorio británico han sentado en el banquillo al histórico líder del Sinn Féin

Hay un popular dicho irlandés, “Hasta los perros callejeros lo saben”, que se utiliza para referirse a algo que es de dominio público. Pero el legado de décadas de violencia sectaria en Irlanda del Norte, y el incesante esfuerzo por rescatar la verdad de todo aquello, requieren de algo más que refranes. Pocas personas dudan hoy de que Gerry Adams, el líder del Sinn Féin que negoció con ...

los gobiernos de Londres y Dublín los Acuerdos de Paz de Viernes Santo en 1998, fue durante años un miembro clave de la dirección de la banda terrorista IRA. Pero, hasta ahora, él lo ha negado. Y nadie ha podido demostrarlo en un tribunal.

Un Adams ya mayor, a sus 77 años, pero igual de desafiante, llegaba la semana pasada al imponente edificio gótico de los Royal Courts of Justice (Reales Tribunales de Justicia), a la entrada de la City de Londres, el corazón financiero y legal de la ciudad. Surgió de la parte trasera de un vehículo negro, y resultaba evidente, por el volumen de su cintura, que había decidido vestir un chaleco de protección. Apenas unas decenas de personas lo esperaban en la puerta de los tribunales, para increparle. Dentro de la sala, Adams se quitó el chaleco.