El aventurero, días antes de irse a Estados Unidos para contar el regreso del hombre a la Luna, reflexiona sobre la búsqueda de la felicidad, la desigualdad y la crispación social: “Tenemos que ser fieles a Europa. Somos el faro del mundo en libertades, nos guste o no”
Ataca las patatas fritas sin compasión. “Perdón, parezco un glotón, pero es que me he levantado a las seis de la mañana, he venido a Madrid desde León, he tenido una reunión, ahora una comida con mi socia y después me voy a Valencia a buscar unas localizaciones para Volando voy [uno de los programas que presenta en Cuatro]. ¡Tengo un hambre!”, se justifica. Así es
tml" data-link-track-dtm="">Jesús Calleja (León, 60 años). Un torrente de energía y locuacidad que le ha llevado a la cima del éxito. Incansable aventurero y optimista nato, lleva dando vueltas por el mundo desde los 17 años.
En sus ojos azules (y en las pantallas de televisión) se han reflejado los paisajes más espectaculares: cascadas, glaciares, auroras boreales... pero también la miseria más extrema y el peligro de la muerte cuando se ha arriesgado demasiado. El año pasado, se convirtió en el primer español, no astronauta, en viajar al espacio con Blue Origin, la empresa del propietario de Amazon Jeff Bezos. Ahora se prepara para contar, invitado por la NASA, el regreso del hombre a la Luna. “Es épico”, comenta entusiasmado.






