La asociación Bolboretas A Coruña rema, literalmente, contra el cáncer de mama, en una unión de la que ya forman parte 47 mujeres. EFE/ Cabalar
Miguel Álvarez |
A Coruña (EFE).- La asociación Bolboretas A Coruña rema, literalmente, contra el cáncer de mama, en una unión de la que ya forman parte 47 mujeres que pasan o han pasado por un carcinoma y que logran entenderse sin necesidad de hablar: «Eso es impagable», resume una de sus directivas.
Una de las secuelas más habituales del cáncer de mama es el linfedema, una acumulación crónica de líquido linfático en el brazo, la mano o en el tórax que se produce de forma frecuente tras la cirugía o la radioterapia.
Frente a esto, la solución clásica fue, durante años, el reposo, hasta que el médico canadiense Don McKenzie, en la década de 1990, apostó por la actividad física: vio que el remo rítmico y repetitivo mejoraba ese drenaje linfático.






