El nuevo mandatario chileno es el primero en vivir en La Moneda en casi 70 años

Una escena poco habitual se vio este 11 de marzo en Chile, el día que el ultraconservador

rack-dtm="">José Antonio Kast asumió la presidencia. Un camión de mudanza llegó al mediodía a La Moneda con camas, sillones y muebles del nuevo mandatario y su esposa, la abogada Pía Adriasola. Y es que por primera vez desde mediados del siglo pasado, un jefe de Estado decidió trasladarse a vivir al palacio presidencial durante su mandato. “Desde esta noche, junto a la Pía, nuestra primera dama, el palacio de La Moneda será nuestro hogar”, afirmó Kast en su primer discurso presidencial a la ciudadanía desde el balcón del Salón Toesca. Lo que busca, según ha dicho, es dar una señal de austeridad en tiempos de déficit fiscal. También de un trabajo intenso para implementar su Gobierno de emergencia, centrado en la seguridad, migración irregular y economía.

Para los analistas políticos, sin embargo, la decisión es principalmente una estrategia comunicacional. Y en esa dirección se interpretó que Adriasola, este jueves, en su estreno en el comedor, se ubicara detrás del mesón y le sirviera raciones de cerdo al jugo con arroz a los funcionarios públicos que trabajan en la casa de Gobierno. La imagen se difundió rápidamente y un grupo de parlamentarios socialistas oficiará a la Contraloría que la primera dama vulneró los protocolos básicos asociados a la manipulación de alimentos, como la omisión del uso de guantes o mascarilla.