El número uno bate al británico por 6-3 y 6-4 (en 1h 33m) y se enfrentará en las semifinales a Medvedev, superior a Draper. Por el otro lado chocarán Sinner y Zverev

Cae también a plomo Cameron Norrie, un tipo duro de pelar que se agarra hasta la última esquirla del partido pero que, al final, no tiene más remedio que rendirse a lo evidente: hoy por hoy, batir a Carlos Alcaraz es poco menos que una quimera. Muy serio otra vez, inspirado y forrado por el mono de trabajo, el número uno lo saborea (6-3 y 6-4, en 1h 33m) y se adentra por quinta vez consecutiva en las semifinales del Masters 1000 de Indian Wells, mérito tan solo conseguido hasta ahora por Rafael Nadal (2006-2013) y Novak Djokovic (2011-2016). El sábado se topará con un viejo conocido, Daniil Medvedev, superior en el turno previo al último campeón, Jack Draper (6-1 y 7-5).

Lo celebra Alcaraz después de otra demostración firme de superioridad, esta vez sin los brillos de la ronda anterior, ante Casper Ruud, pero igualmente con el aplomo y la seguridad de quien sabe que depende de uno mismo. Porque, a estas alturas, salvo contadas excepciones todo pasa por la raqueta y la mente del español, un tenista con tantísimos recursos que, en ocasiones, le cuesta seleccionar. “El tenis consiste en elegir el golpe correcto en medio segundo, o en un segundo, y a veces fallo simplemente porque no elijo la opción adecuada. En mi cabeza tengo siete opciones, así que a veces es complicado escoger la correcta”, comenta a pie de pista, satisfecho por el logro y la dinámica.