El centro reordena la colección para conectar mejor las obras con la arquitectura de Sert
El director de la Fundación Miró, Marko Daniel, finalizará su etapa de ocho años al frente de esta institución del arte catalán dejando como legado la apertura al público por primera vez del Jardín de los Cipreses, donde se puede contemplar la escultura Mujer, de 1970. Aunque era un espacio accesible puntualmente, ahora pasa a formar parte del recorrido museístico de la colección, que ha sido reordenada para conectarla mejor con la arquitectura de Josep Lluís Sert y, a la vez, con el público. Coincidiendo con el cincuenta aniversario, se han incorporado préstamos destacados, como seis obras cedidas temporalmente por el Museo Reina Sofía, y una selección de piezas de Alexander Calder. Además, se puede ver la pintura inédita Dos mujeres, de 1931.
Si hace dos semanas el Patronato de la Fundación informaba de la próxima salida del que ha sido su director durante los últimos ocho años, este jueves él mismo ha presentado uno de los grandes retos en qué ha estado enfrascado últimamente, con permiso de los fastos para celebrar el cincuenta aniversario. En la presentación, Marko Daniel ha afirmado que “todo empieza y termina con el círculo” en esta nueva mirada titulada precisamente Joan Miró. Círculos. En un paralelismo con su situación, ha considerado que la vida son etapas que se abren y se cierran.






