El bombardeo en Erbil, en el Kurdistán iraquí, afectó a varios vehículos del Campamento Singara, situado cerca de un destacamento estadounidense
En un contexto de tensión creciente en Oriente Próximo, la base militar italiana en Erbil, en el Kurdistán iraquí, sufrió en la noche del miércoles el impacto de un misil, aunque este solo causó daños leves y no dejó heridos entre los militares italianos que trabajan allí, según ha informado este jueves el ministro de Defensa, Guido Crosetto.
El ataque, aún sin autoría conocida, se produjo a las 23.10, hora local (las 21.10 en la España peninsular), en el Campamento Singara, cuando un misil impactó en el comedor de la base, que está situada cerca del destacamento militar de Estados Unidos. Las autoridades italianas han explicado que la explosión provocó un incendio que afectó al menos a dos vehículos militares. El fuego fue controlado con rapidez, lo que evitó que se extendiera a otras instalaciones del complejo.
El comandante de la base, Stefano Pizzotti, ha señalado en declaraciones a Sky TG24 que la alarma saltó alrededor de las 20.30, hora local; en ese momento los soldados bajaron al búnker y el ataque se produjo casi tres horas después. También ha explicado que los artificieros están examinando los escombros para determinar si la base fue alcanzada por un misil o un dron.










