La federación elegirá al relevo de Gallardo en las terceras primarias en los últimos tres años

El PSOE de Extremadura se ha convertido en un polvorín después de ser durante décadas un oasis de estabilidad y de acaparar poder institucional, un tiempo en el que el partido se mimetizó con la Junta. Cinco aspirantes han presentado su precandidatura para suceder en la secretaría general a Miguel Ángel Gallardo, que dimitió en diciembre tras obtener en diciembre el peor resultado de la historia de los socialistas en la comunidad. Ferraz no ha logrado imponer una candidatura de unidad y evitar que la federación vuelva a resolver sus diferencias en una nueva batalla interna. Serán las terceras primarias en los últimos tres años, lo que revela la crudeza de la pelea desatada por el control orgánico y el grado de desencuentro entre las diferentes familias de los socialistas extremeños.

La última en dar el paso, una hora antes de que terminara el plazo este jueves al mediodía, ha sido Blanca Martín, expresidenta de la Asamblea y de Plasencia (Cáceres). Los otros dirigentes que se han postulado en un proceso de primarias atomizado que evidencia el vacío de poder son Álvaro Sánchez Cotrina, secretario provincial de Cáceres desde hace menos de un año; Soraya Vega, exportavoz en el Parlamento regional; Manuel González, alcalde de Olivenza (Badajoz); y Ramón Díaz, alcalde de Villanueva del Fresno, en la misma provincia. Los candidatos que logren los avales se medirán el 11 de abril en las urnas. En caso de ser necesaria, la segunda vuelta se celebraría el 19 de abril. El proceso se cerrará con un congreso extraordinario el 25 de abril.