El tribunal ratifica que los herederos del dictador Francisco Franco tienen derecho a ser indemnizados por los gastos en el inmueble durante el tiempo en que lo ocuparon

El Tribunal Supremo ha puesto fin este jueves al pleito entre el Estado y la familia de Francisco Franco por la propiedad del pazo de Meirás. La Sala Civil ha resuelto por unanimidad que el pazo y sus fincas son propiedad del Estado, pero también que los herederos del dictador tienen derecho a ser compensados económicamente por las obras y el mantenimiento realizado en el inmueble mientras que fueron propietarios porque, según los jueces, la familia no ocupó la propiedad de “mala fe”.

La sentencia del Supremo confirma la dictada en febrero de 2021 por la Audiencia Provincial de A Coruña, que ratificó la titularidad pública del pazo reconocida por un juzgado de primera instancia, pero, en contra de lo dictaminado por este, instó al Ejecutivo a compensar a económicamente a la familia del dictador. Ese es el fallo que ha confirmado ahora el alto tribunal, que ha rechazado tanto los recursos presentados por la Abogacía del Estado (al que se habían adherido la Xunta de Galicia, el Ayuntamiento y la Diputación de A Coruña y el Concello de Sada), como los registrados por los hermanos Marínez Bordiú-Franco.