Los coches de más potencia pagan solo 28 euros al año en un puñado de pueblos de España que bonifican el tributo, pero más de 200 y 300 euros en las grandes capitales

En España hay municipios donde el impuesto de circulación puede ser hasta 350 euros al año más barato que en otros. Esa enorme diferencia fiscal ha creado un fenómeno peculiar, marcado por pequeños pueblos que concentran decenas de miles de vehículos matriculados, muchos más de los que podrían circular o aparcar por sus calle...

s. Son los llamados paraísos fiscales del motor, localidades que han convertido el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) —conocido popularmente como impuesto de circulación— en una inesperada fuente de ingresos al atraer a grandes empresas y flotas de coches que registran allí sus vehículos para pagar menos impuestos.

El IVTM es un tributo municipal que pagan todos los propietarios de vehículos simplemente por tenerlos registrados. Según los últimos datos de la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA), publicados este miércoles, en España lo abonan casi 38 millones de conductores (de coches, motos, furgonetas o camiones) y genera alrededor de 3.000 millones de euros al año de ingresos para los ayuntamientos. Algunas pequeñas localidades, como las madrileñas La Hiruela, Rozas de Puerto Real o Patones, se han convertido en ejemplos paradigmáticos de esta suerte de paraísos fiscales.