Mojtaba Jameneí, hombre fuerte del régimen iraní tras la muerte de su padre, ha tejido una red de multimillonarias inversiones en el extranjero. Sus intereses incluyen pisos de lujo en Londres, varios hoteles, negocios vinculados al transporte marítimo y cuentas en bancos suizos
En una calle arbolada del norte de Londres, conocida como el Paseo de los multimillonarios, un grupo de mansiones, casi todas vacías, se alzan tras altos setos y portones blindados. Mientras los escolares de un colegio cercano deambulan alrededor, un grupo de guardias privados en todoterrenos oscuros patrullan el exterior. Tras las fachadas de estas lujosas casas en la avenida Bishops se esconde una red que se extiende desde Teherán hasta Dubái y Fráncfort. La propiedad final se remonta, a través de varias empresas fantasma,
t="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2026-03-10/el-nuevo-lider-de-iran-mojtaba-jamenei-posee-dos-apartamentos-en-londres-con-vistas-a-la-embajada-israeli.html" data-link-track-dtm=""> a uno de los hombres más poderosos de Oriente Próximo: Mojtaba Jameneí.
El clérigo de 56 años, elegido el pasado domingo por la Asamblea de Expertos como líder supremo de Irán en sustitución de su padre, el ayatolá Ali Jameneí, muerto el 28 de febrero en un ataque de EE UU e Israel, supervisa una nutrida cartera de inversiones, de acuerdo con los datos de una importante agencia de inteligencia occidental y otras fuentes conocedoras de la situación. Estas fuentes afirman que, si bien Jameneí se abstiene de poner activos a su nombre, ha estado directamente involucrado en los acuerdos realizados para tejer este pequeño imperio de propiedades, algunas de las cuales se remontan al menos a 2011.














