El celebre columnista fue también reportero, corresponsal, y firmó más de una decena de libros entre ensayos y novelas

El escritor y periodista Raúl del Pozo ha muerto este martes a los 89 años, según han confirmado a EL PAÍS fuentes de su entorno. Ejerció el periodismo durante más de cuarenta años como reportero, corresponsal y cronista parlamentario, pero fue, sobre todo, uno de los columnistas más relevante del país. Su última columna para El Mundo fue el 1 de enero pasado. Desde 2007, tomando el testigo de Francisco Umbral, escribía la columna El ruido de la calle en el diario El Mundo. Como prueba de su relevancia, en 2016 se creó un premio en su honor, el Raúl del Pozo de columnismo, que este año ganó Javier Cercas. También publicó más de una decena de libros, entre ensayos y novelas, como Noche de tahúres, una historia de asesinatos y detectives en un Madrid de adictos al juego, que José Cela describió como “ni rosa, ni negra, ni azul, ni erótica... simplemente una gran novela”.

Del Pozo nació en Mariana, una aldea de la Sierra de Cuenca, el 24 de diciembre de 1936, pocos meses después del estallido de la Guerra Civil. Con 24 años empezó su prolífica carrera periodística en el Diario de Cuenca. Luego pasó por Pueblo —donde fue corresponsal en Moscú, Londres, Lisboa y Buenos Aires—, Interviú, Diario 16 o Mundo Obrero, y llegó a ser director de El Independiente. También era habitual verlo en las tertulias televisivas: desde Protagonistas, de Luis del Olmo, hasta los programas de María Teresa Campos y Montserrat Domínguez en Antena 3 y Telecinco. Y dirigió el programa Entre dos luces de RTVE. Por su trabajo en el periodismo recibió algunos de los premios más importantes del país: el Pedro Rodríguez, el González-Ruano y el Mariano de Cavia.