La Sala Penal revoca la absolución que dictó el TSJ extremeño, al considerar que el agente, que se resbaló, no actuó correctamente al correr con el arma desbloqueada
El Tribunal Supremo ha revocado la absolución de un policía que, en marzo de 2018, mató de un disparo a un preso que se fugó durante un traslado a los juzgados de Cáceres. La Audiencia Provincial de Cáceres condenó por homicidio imprudente al agente, miembro del Cuerpo Nacional de Policía, pero el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura corrigió esa decisión y lo absolvió al considerar que se trató de una imprudencia leve, despenalizada desde 2015. La familia de la víctima recurrió al alto tribunal, que ahora les ha dado la razón y ha condenado al policía, como autor de un delito de homicidio por imprudencia menos grave, a una multa de 2.700 euros y a indemnizar a los padres y el hermano de la víctima con un total de 162.595 euros.
Los hechos por los que el Supremo ha condenado al agente ocurrieron el 2 de marzo de 2018, cuando la víctima, que tenía 24 años, antecedentes de robo con fuerza y estaba encarcelado de forma preventiva, fue trasladado a los juzgados de Cáceres para unos trámites judiciales. Llegó a las 9.48, custodiado en un vehículo policial y sin estar esposado. Cuando los agentes que lo llevaban fueron a abrirle la puerta, la empujó con violencia y tiró a un policía al suelo, según los hechos dados por probados que recoge la sentencia. El preso, que llevaba dos muletas, atacó con una de ellas a otro agente y huyó por la rampa de acceso al aparcamiento. Entonces dio comienzo una persecución por la ciudad que duró casi tres horas y media y en la que participaron cerca de 50 agentes de Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local.






