El barril de Brent baja un 6%, aunque se mantiene por encima de los 90 dólares, lejos de los 72 de antes de la contienda
Si un observador ajeno se fijara en el mercado del petróleo en las últimas horas, podría definirlo como una enorme montaña rusa. Olas de compra o de venta han provocado diferencias históricas en los precios en apenas unas horas, y los operadores, presa del nerviosismo, se han dejado arrastrar por los movimientos extremos. Con el polvorín de Oriente Próximo en máxima tensión, el precio del barril llegó a rozar los 120 dólares el lunes para, en minutos, bajar al entorno de los 90. Este martes se mantiene la caída y el crudo cede cerca de un 6%. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo anoche que el conflicto con Irán “ya está casi terminado”, palabras que provocaron euforia en los mercados. A ello se une la posible reducción de sanciones a Rusia para el petróleo y la reunión que hoy mantendrán los miembros del G7 para probablemente acordar liberar reservas de emergencia. Aunque todas las medidas se encaminan a aflojar la presión sobre el precio del crudo, la incertidumbre sigue siendo inmensa, y cualquier suceso puede volver a marcar un punto de giro.
Los contratos de Brent, de referencia en Europa, bajan este martes algo más de 5 dólares, un 5,5%, hasta los 93,5 dólares por barril, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI) estadounidense pierde un 6,3%. Ambas referencias llegaron a caer hasta un 11% durante la madrugada, para después recuperar algunas pérdidas.











