Sin Balde ni Koundé, Hansi Flick confía en Cubarsí, Eric García y Gerard Martín para medirse al conjunto inglés en la ida de los octavos de final de la Champions

El Barcelona viajó de Bilbao a Newcastle, sin escala en la capital catalana, para cuidar el descanso de sus jugadores. Así se lo plantearon a Hansi Flick y, tras consultarlo con los capitanes, aceptó la propuesta. No sabía el técnico alemán que en el bonito hotel que le habían encontrado en el norte de Inglaterra se encontraría también con un refugio contra el ruido. “Estamos aquí concentrados en el parti...

do. Si jugamos mal mañana no nos preguntarán por política, sino por fútbol. Son cosas para el presidente...”, expuso el preparador del Barcelona. A seis días de las elecciones —“Hay que esperar el resultado. Desde el primer día he trabajado muy a gusto con Deco y Bojan”—, esgrimió sobre su posible salida sin Joan Laporta, Flick pone la mirilla en el Newcastle, sobre todo en cómo proteger a Joan García.

“En estos últimos partidos estamos mejor”, subrayó el portero del Barcelona en la sala de prensa de Saint James’ Park. No estaba previsto que saliera a hablar él. Sin embargo, el departamento de comunicación del club entendió que había que proteger a Cubarsí, el jugador que había sido designado en un primer momento para comparecer junto a Flick en el duelo de ida de los octavos de final de la Champions. “No era necesario exponer a Pau; él había estado con Xavi y Joan llegó este verano”, explicaban desde el área deportiva. Entonces, con Joan García en la palestra, las preguntas viraron hacia el juego. “Tuvimos más tiempo para analizar los errores”, prosiguió el guardameta, después de que el Barça superara la crisis de las dos derrotas consecutivas (Atlético en Copa y Girona en la Liga) y encajara solo un gol en los últimos cuatro duelos. “Hemos mejorado en la presión. Lo hemos trabajado. Hemos dado un paso adelante y se ha visto”, insistió.