La editorial se fusiona con la Fundación Norman Foster en un nuevo espacio en Madrid que acoge una librería y expone los libros de artista del sello

Contemplado desde la acera del número 5 de la calle Orfila de Madrid, el espacio impresiona. Cientos de libros ordenados por categorías se extienden sobre anaqueles negros. La sede de la editorial Ivorypress, que un día albergó la galería Soledad Lorenzo, está conectada con la antigua galería Marlborough, que también c...

erró, en 2024. Los espacios se han unido para dar acogida al Centro de Ciencias de la Ciudad del Instituto Norman Foster (NFI) —dedicado a la investigación aplicada y el desarrollo de herramientas para crear un urbanismo más sostenible— y a la Fundación Norman Foster (NFF, por sus siglas en inglés), a la que se está integrando Ivorypress como la rama cultural del árbol.

Han pasado 30 años desde que Elena Ochoa Foster (Orense, 67 años) lanzara la editorial, primero en Londres y luego en Madrid. “Ivorypress surgió a partir de la invitación a artistas para explorar el formato tradicional del libro y expandir sus posibilidades como obra de arte”, asegura. Entre creadores como Ai Weiwei, Andy Warhol o Edmund de Waal, y diseñadores o arquitectos visionarios como Buckminster Fuller, Zaha Hadid o el propio Norman Foster —esposo de la editora—, la narrativa de las ciudades empieza a ocupar los primeros párrafos del relato de la editorial. El nuevo espacio, que apenas ha tardado un año en completarse, albergará todos los sábados un ágora moderna con pensadores que definen nuestro tiempo.