El juez la acusa de asesinar con alevosía a su hija el miércoles en la costa de Gran Canaria
Prisión provisional sin fianza por presuntamente ahogar en el mar a un bebé de 20 meses. Tomás Luis Martín Rodríguez , el juez titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Las Palmas de Gran Canaria, especializado en violencia contra la infancia, ha ordenado este lunes el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza de R. G., la mujer de 29 años acusada de asesinar presuntamente a su hija de 20 meses el miércoles por la tarde. El magistrado considera que concurren indicios “de entidad suficiente” para sostener la imputación por asesinato con alevosía, un delito castigado con prisión permanente revisable. El juez aprecia un riesgo de fuga por la falta de arraigo y la situación administrativa irregular de la investigada.
El auto, al que ha tenido acceso este periódico, describe con detalle los hechos que llevaron a la muerte de la menor, así como el comportamiento de la madre antes y después del suceso, las declaraciones de testigos y los informes médicos y policiales que han sustentado la decisión judicial.
La secuencia de los hechos comienza en la tarde del miércoles 4 de marzo. Según el propio relato de la investigada —de origen venezolano—, madre e hija viajaron desde Las Palmas de Gran Canaria hasta Maspalomas (en el sur de la isla), “paseando por el lugar y permaneciendo allí hasta la tarde”. Alrededor de las 18.00 tomaron la guagua de línea de vuelta. En la capital se apearon en el barrio marinero de San Cristóbal, en la entrada de la ciudad. Después de jugar un rato en un un parque infantil situado frente a la playa, la mujer se dirigió con la niña hacia una zona de rocas junto al mar, “donde se forman pequeños charcos de agua marina”. En ese momento, según manifestó, “sintió un impulso que la llevó a coger a la menor por la cara y tumbarla boca arriba en uno de dichos charcos, donde el agua le llegaba por debajo de las rodillas”. La madre no ha precisado el tiempo exacto durante el cual mantuvo a la menor dentro del agua. Sí añadió que durante ese tiempo observó que la niña “abría y cerraba los ojos”.






