El choque entre los mandatarios de Hungría y Ucrania enerva a Bruselas en plena campaña electoral en Budapest
El jueves por la noche, un equipo de funcionarios del centro antiterrorista TEK de Hungría vestidos de negro apresó e incautó dos camiones blindados que transportaban de Austria a Ucrania 40 millones de dólares en efectivo (unos 35 millones de euros) y nueve kilos de oro. Y detuvo a los siete ciudadanos ucranios que trasladaban y custodiaban los fondos....
El incidente ha causado una enorme crisis diplomática entre Hungría y Ucrania. Esta se suma al bloqueo por parte del Gobierno del nacionalpopulista Viktor Orbán —considerado un submarino de Vladímir Putin en Europa— de un préstamo multimillonario de la UE para el país invadido por las tropas del Kremlin y de un nuevo paquete de sanciones europeas a Rusia; además del corte por parte de Kiev del oleoducto Druzhba, que atraviesa Ucrania y lleva petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia. Al listado de agravios cruzados hay que añadir la entrega directa de Moscú a Budapest de dos prisioneros de guerra ucraniohúngaros, tras un trato entre Putin y Orbán.
El suceso con los blindados llenos de dinero ha disparado aún más la ya altísima tensión entre el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, y Orbán, a quien lo ocurrido le está dando un poco de aire en la campaña para las elecciones del 12 de abril, que se estaban complicando mucho para su partido, Fidesz.












